Estrés y dolor anal/pélvico

proctalgia

El estrés: ese término tan de moda y aplicable para buscar respuesta a muchas afecciones, también lo encontramos en proctología.

Si buscamos definición de estrés, según la wikipedia:

“El estrés (del latín stringere =“apretar” a través de su derivado en inglés: stress=‘fatiga de material’) es una reacción fisiológica del organismo en el que entran en juego diversos mecanismos de defensa para afrontar una situación que se percibe como amenazante o de demanda incrementada. Fisiológica o biológica es la respuesta de un organismo a un factor de estrés tales como una condición ambiental o un estímulo. En los humanos, el estrés normalmente describe una condición negativa (distrés) o por el contrario una condición positiva (eustrés), que puede tener un efecto mental, físico e incluso de bienestar o malestar en un ser humano, o incluso en otra especie de animal.”

Esta es la definición, sin embargo, cómo se evidencia en proctología?

Con frecuencia, los pacientes consultan por dolor anal/perineal o más bien: me “duele abajo” doct@r pero, no lo puedo localizar con exactitud. Son enfermos que han visitado varias consultas médicas, que han pedido segundas y terceras opiniones especializadas.. incluso, a veces, se les ha realizado exploraciones en quirófano buscando causa . Estos pacientes viven con mucha angustia su situación, tiene su calidad de vida afectada.

Cuando, se les pregunta si pueden definir inicio del dolor en el tiempo, no siempre son capaces de definirlo. Si continuamos hablando, y se consigue un ambiente relajado, suelen terminar asociando el proceso con algún evento que se prolonga en el tiempo y que les afecta emocionalmente (presión laboral, problemas económicos/familiares…etc).

Por qué les aparece dolor anal en estas circunstancias?

El estres, puede manifestarse de muchas maneras..es una forma del cuerpo de “llamar nuestra atención”. El estrés mantenido puede provocar la aparición de consecuencias físicas, debidas al aumento del gasto de energía, una mayor rapidez de actuación, menor descanso del necesario y el consiguiente agotamiento de las fuerzas .

Cómo se manifiesta?

En forma de dolor anal, perianal, periné..o mal localizada (no se identifica un punto exacto)..lo describen: como un dolor dentro del recto, periné y que a veces irradia a genitales. Es verdad que patologías muy frecuentes, como pueden ser las hemorroides, fisuras anales también dan dolor… de ahí que ante un dolor en la zona descrita lo mejor es consultar.

Dentro de las proctalgias o dolores anales que pueden asociarse al estres, hay dos entidades muy poco conocidas: “ el sindrome del elevador” y “la proctalgia fugax”.

SÍNDROME DEL ELEVADOR.

El paciente refiere una sensación de presión dolorosa en el interior de canal anal y recto, de ocupación del mismo y ardor. A veces irradia hacia las nalgas, parte baja del abdomen o las piernas. Empeora al sentarse y a menudo los pacientes describen la sensación de sentarse “sobre una pelota”. También puede molestar al defecar y parece aliviarse al estar de pie o tumbado.

A la exploración (haciendo un tacto rectal) el paciente notará dolor a la palpación del músculo elevador del ano, sobre todo en el lado izquierdo.

El elevador del ano es un músculo situado en la pelvis, formado a su vez por tres músculos o fascículos: el puborrectal, el pubococcígeo y el ileococcígeo. Todos juntos actúan como esfínter a nivel del canal anal y suelo pélvico.

Se piensa que el síndrome del elevador se produce por una contractura de este músculo, especialmente el fascículo puborrectal, que da la vuelta alrededor de la pared posterior del canal anal. En las pruebas diagnósticas no suelen encontrarse alteraciones que lo expliquen. Las causas de este síndrome no son totalmente conocidas, sin embargo en muchas ocasiones se relaciona con periodos de estrés, siendo este también un agravante de la enfermedad. También con intervenciones o procesos inflamatorios o infecciosos de la zona pélvica. Se cree que puede afectar en torno al 6% de adultos (especialmente mujeres de mediana edad), aunque este porcentaje puede ser mayor, ya que está infradiagnosticado. Es una patología benigna.

Tratamiento

El tratamiento inicial se hace durante la exploración. Por medio de un tacto rectal, traccionaremos el músculo, lo cual muchas veces alivia la contractura. Posteriormente, se prescribirá calor local (por medio de baños de asiento tibios), analgésicos y un relajante muscular, como el diazepam.

En ocasiones puede ser de utilidad realizar infiltraciones con anestesia local y corticoides directamente en el músculo para aliviar los síntomas.

Existen otros métodos terapéuticos, como el biofeedback y la estimulación electrogalvánica, que pueden ser de utilidad en casos rebeldes o crónicos.

Conviene mencionar que desgraciadamente esta patología muchas veces puede volverse crónica y tener recaídas a pesar de las múltiples opciones de tratamiento.

PROCTALGIA FUGAZ

Es una patología benigna de causa desconocida, aunque parece estar producida por espasmos de la musculatura del suelo pélvico o del esfínter anal interno. A veces puede acompañarse de una hipertrofia del esfínter anal interno, visualizado al realizarse una ecografia endoanal.

Se trata de episodios recurrentes de dolor localizados en ano o recto inferior, severos, con una duración de segundos a minutos, que aparecen de forma repentina, a veces durante la noche. Habitualmente desaparece solo y típicamente no hay dolor entre los episodios.

Tratamiento

Debido al carácter episódico, no tiene tratamiento concreto. Se podría usar analgesia, baños de agua tibia y algún relajante muscular, aunque habitualmente la crisis termina antes de poder tomar ningún tratamiento.

Dra Yaima Guerrero

Dra Llucia Catot